Cuando ser princesa no es tarea fácil

763566d0-f79a-440d-a134-a5721704c827

Ilustraciones de Daniel Montero Galán, del cuento ¡Qué fastidio ser princesa!

Las páginas de los cuentos tradicionales están llenas de lánguidas princesas que esperan pacientemente a que el príncipe azul les rescate de algún temible peligro. Dependiendo de la historia, la desventura puede ser un ogro, una bruja, un horrible maleficio o un monstruo… En el fondo, eso es lo de menos. El final feliz solo llega cuando el caballero andante de turno, por supuesto apuesto y gallardo, salva a la pobre damisela en apuros…

Y así se han escrito infinidad de relatos en los que, de forma natural, se relegaba a la mujer a un papel meramente contemplativo. Durante años se han atribuido a las mujeres cualidades como la delicadeza, la paciencia, la obediencia, la belleza, la discreción… Y, al mismo tiempo, se las dibujaba como princesas faltas de coraje e iniciativa; princesas algo ñoñas y tontonas; princesas azucaradas y cursilonas frente a príncipes siempre valientes, seguros y emprendedores.

Un rollo, vamos. Narraciones sosas y poco motivadoras. Pasajes muy previsibles y, lo más grave, nada equitativos. Y yo me pregunto: “¿De verdad es ese el arquetipo social de mujer que queremos transmitir a nuestros pequeños?” No lo creo o, al menos, no lo espero. Y además es incoherente. No tiene ninguna lógica que se reivindique la igualdad de género en el mundo adulto si los libros infantiles están llenos de paradigmas desfasados y machistas.

Por eso, como mujer, como madre y como docente busco textos en los que se retraten a mujeres actuales. Mujeres fuertes, luchadoras, con ganas de hacer cosas; mujeres inteligentes, divertidas y resueltas; mujeres cuyo único fin en esta vida no sea encontrar el famoso príncipe azul; mujeres que, si se les deja, tienen mucho que aportar. Mujeres con  muchísimas virtudes pero también con infinidad de defectos. En definitiva, mujeres reales.

Esta es la razón por la que me encanta el cuento que hoy os presento. Lo he regalado en incontables ocasiones, lo utilizo muchísimo con mis alumnos y es, sin duda, uno de mis favoritos. Se trata de  ¡Qué fastidio ser princesa! de Carmen Gil. Y es que este libro es un auténtico tesoro; es divertido, fresco, moderno…

Con unas ilustraciones preciosas y unos versos pegadizos, la autora ha escrito quince extraordinarias páginas con el fin de transmitir a los lectores más jóvenes la idea de que cada uno debe hacer en la vida aquello que le haga feliz, con independencia de prejuicios sexistas.

Para que os hagáis una idea y os quedéis con ganas de más, os introduzco el primer verso, que dice así:

“Vive en un palacio enorme,

que está en el quinto pimiento

Mas Nora no está conforme

Con ser princesa de cuento”

 

No lo dudéis ni un momento. Esta historia llena de aventuras sorprendentes es una obra muy pero que muy recomendable para tener en nuestra pequeña biblioteca. Espero que os guste tanto como a mí.

3 thoughts on “Cuando ser princesa no es tarea fácil

  1. Como padre de dos hijas extraordinarias y abuelo de dos preciosas nietas, también reivindico un trato más justo y equitativo para el papel fundamental que las mujeres desempeñan en la sociedad actual. Que nunca, ninguna de ellas, se vea obligada a hacer nada en contra de su voluntad. No obstante, y es algo perfectamente compatible con lo anterior, siempre serán mis cuatro maravillosas princesas.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s